La cepa probiótica ha demostrado ser eficaz en ayudar a los perros a mantener un comportamiento tranquilo y mejora los síntomas en aquellos que presentan comportamientos ansiosos, como vocalización excesiva, saltos, caminar y dar vueltas. Además, facilita que los perros enfrenten factores estresantes externos, como la separación, la llegada de visitantes desconocidos, sonidos novedosos y cambios en la rutina o ubicación. También contribuye a mantener una actividad cardíaca positiva durante eventos estresantes, promoviendo un estado emocional positivo. Por último, ayuda a mitigar la respuesta del cortisol ante situaciones de ansiedad y apoya un sistema inmunológico saludable.